La vida siempre me ha jugado bromas de mal gusto burlandose de mí cada que puede alguna vez intentó matarme. La relación entre ella y yo es semejante a la de un dueño con su perro. Un dueño, decide en que momento come el perro en que momento pasea en que momento caga.
Espero impaciente a que la vida me suelte, porque me voy a escapar de ella.
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